En la Judea ocupada por Roma, nace un niño en Belén que crece dejando locos a los sabios del templo con su inteligencia. De adulto, su primo Juan lo bautiza en el río Jordán y ahí empieza a predicar. Sus milagros, como calmar tormentas o curar ciegos, demuestran su poder. Pero los líderes religiosos se ponen celosos, lo agarran, lo juzgan y lo matan en una cruz. A los tres días, resucita y se aparece a sus seguidores.