JJ es un espía de primera, de esos que trabajan para la CIA. Su estilo es limpio, no deja rastro. Sus jefes lo tienen en alta estima. Pero un día, Bobbi, una niña de nueve años muy viva, lo graba por accidente y descubre quién es de verdad. JJ no tiene más remedio que enseñarle los trucos del oficio. La niña resulta ser muy buena para esconderse y resolver problemas. Mientras le enseña, el espía termina aprendiendo cosas que había olvidado. La chica, por su parte, agarra lecciones que no va a encontrar en ningún colegio. Una sociedad rara