Miren, esto es cine independiente puro y duro. Un director nuevo se la juega grabando cosas raras con una cámara bien básica y actores que nadie conoce. Todo pasa en una casa normal, pero cuando oscurece, los ruidos y las sombras se vuelven bien turbios. Una pareja joven empieza a vivir cosas que no tienen explicación. Al principio son solo sonidos, después ya son cosas que se mueven solas. La cámara lo graba todo sin filtros. Mientras más avanzan las horas, más intenso se pone el asunto. Lo mejor es que no necesitas tecnología cara para asustar a la