En 1968, un ingeniero italiano llamado Giorgio Rosa construyó una plataforma en el mar, cerca de Rimini, y la declaró país independiente: "La Isla de las Rosas". El idioma oficial era el esperanto. La cosa no le gustó nada al gobierno italiano, porque veían que era un truco para no pagar impuestos por todo el dinero que llegaba con los turistas y curiosos. También conocida como: The Incredible Story of Rose Island.