Una mujer vive sola en una isla y tiene que pelear por su vida. Es la primera película de la directora Elizabeth Dimon. Tess, que no quiere meterse en problemas, le da refugio a Sam y Nigel. Llegan en un bote, traen un animal raro y están manchados de sangre. Ella los deja descansar, pero quiere que se vayan ya. Esconde sus cosas y se la pasa yendo al sótano, donde parece hablar con alguien que nadie ve. También conocida como: Island of the Damned.