Italia, siglo XII. La peste bubónica está por todos lados, pero hay una versión bien cabrona llamada la Muerte Roja. El príncipe Próspero, un tipo sádico con mañas raras, se encierra con sus cuates en su abadía y deja a los campesinos a su suerte. Adentro, organiza un baile de máscaras bien pervertido, donde todo está permitido menos tener compasión. Dos sirvientes jóvenes, agarrados de entre los enfermos, terminan siendo el centro de un juego mortal. Los nobles se divierten con shows bien decadentes mientras los prisioneros intentan no vol