Amalia es una adolescente que está viviendo su despertar sexual al mismo tiempo que es muy creyente de la religión católica. Todo se mezcla cuando el doctor Jano, de visita, se aprovecha de la gente para acercarse a ella de forma inapropiada. A ella le da asco, pero algo la quema por dentro, así que decide que Dios le encargó salvar al doctor de su comportamiento. Entonces empieza a seguir a Jano y se convierte en una voyeur bien particular.