Abelardo y su hermano Raúl están en un problema: el partido que clasifica a Colombia al Mundial es el mismo día de la boda de Laura, la hija de Abelardo, que se casa con la estrella del equipo. Hay una apuesta de por medio y dos eventos importantes. Van a hacer de todo para cumplir con sus planes entre situaciones divertidas, hasta que el silbato final lo decida todo.