Un grupo de hackers muy chingones planea el robo bancario perfecto. Su líder es una genia de la programación que nadie conoce en persona. Logran colarse en una red súper segura, pero se topan con un problema cabrón: la lana que se robaron es de un narco bien pesado. Ahora los traen de encargo. La historia sigue a estos tipos mientras intentan sobrevivir, escondiéndose en lugares bien culeros y viéndose las caras con traiciones y broncas internas. Cada decisión cuenta, y ni sus habilidades más chingonas los salvan. Al final, te das cuenta de que hasta