En las llanuras del Viejo Oeste, Molly Johnson cría sola a sus hijos mientras su esposo no vuelve. Esta mujer, endurecida por el sol y la soledad, protege a su familia en un territorio peligroso, sin ley y con pocos recursos. Cada día tiene que enfrentar amenazas, conseguir comida y aguantar el invierno. La cosa se pone más intensa cuando aparecen extraños cerca de la granja. Molly empieza a tomar decisiones fuertes, aunque no sean lo que se espera de una mujer en esa época. Sus hijos la ven convertirse en una guardiana feroz, aprendiendo cosas que no vienen en los libros. En este