El Dragón está preso, listo para escaparse y cobrar venganza contra los que lo detuvieron. Una mafia lo va a ayudar, la que maneja apuestas ilegales en peleas de artes marciales y también narcotráfico. En la cárcel, el Dragón es un tipo siniestro, McClain, un gringo encerrado por matar a sus rivales. Al salir, lo mandan a competir en el Campeonato Mundial de Artes Marciales contra Héctor Echavarría, un luchador argentino campeón del mundo.