En Londres, 1923. Virginia Woolf escribe "La señora Dalloway" mientras lidia con sus problemas mentales y las reglas que le imponen. Al mismo tiempo, en Los Ángeles, 1951, Laura Brown se refugia en ese libro para aguantar su vida perfecta de suburbio, donde no encaja como esposa ni mamá. Y en el Nueva York de hoy, Clarissa Vaughan organiza una fiesta para Richard, un poeta con SIDA que la llama igual que el personaje de la novela. Las tres mujeres buscan sentido en medio del descontento, atrapadas entre lo que deben hacer y lo que quieren. La historia conecta