Chris Pierzynski sale de la cárcel después de años por un ajuste de cuentas violento. La sociedad ya no lo quiere. Su hermano Frank es policía y lo recibe con desconfianza, pero también con lealtad de sangre. El papá siempre prefirió al problemático, y eso pesa. Aun así, Frank le da techo, trabajo y lo ayuda a ver a sus hijos y a su ex. Ahí conoce a Natalie, una mujer que le da esperanza de cambiar. Pero el pasado criminal vuelve a jalar. Frank trata de cuidar su carrera mientras los jefes lo critican. Chris empieza a tomar decisiones que ponen en