Damien y Nadia, de 34 años, dejan París con su hija Chloé de 8 años para mudarse al campo. Él es diseñador gráfico y negoció trabajar remoto para seguir a su pareja, que consiguió un puesto en el Instituto de Investigación Rivière, donde ya trabaja su amiga Marion. Además, esperan un bebé. Pero atrás de este nuevo comienzo hay una amenaza silenciosa que va a reventar la felicidad de la familia.