Sarah vuelve a Uruguay para visitar a su abuela. Todo empieza por recuerdos de la infancia y la ilusión de reencontrarse con ella. Pero al llegar, se topa con un pueblo de viejos olvidados por el mundo moderno. El calor es insoportable y los días no terminan nunca. Su fantasía del lugar de origen choca con la realidad. Hay choque cultural, humor, ternura y tristeza. Una película agridulce.