En la universidad Blackwood están pasando cosas bien raras. Al principio parecían accidentes, pero resulta que alguien está copiando las leyendas urbanas que cuentan los alumnos. La cosa se pone fea cuando se dan cuenta de que esas historias de miedo se están volviendo reales. Casandra y Derek, dos estudiantes, empiezan a investigar. Un vato muere por mezclar dulces explosivos con soda, y en una gasolinera varios conductores juran ver a alguien en el asiento de atrás. Cada muerte es una leyenda distinta. El asesino sigue las reglas de esos cuentos populares. El campus es como un