En una ciudad donde los celulares se volvieron una pesadilla, la estudiante Valeria ve cómo sus amigos reciben videos que muestran cómo van a morir. Y siempre se cumplen. Cuando a ella le llega el suyo, solo le quedan 72 horas de vida. Se junta con un detective que investiga estos casos raros. Resulta que todas las víctimas tienen algo en común: un evento del pasado en un hospital psiquiátrico abandonado. Los mensajes se vuelven más raros y cambian según lo que ellos hacen. Van al hospital viejo, donde la señal es más fuerte y todo se pone más extraño. Ahí tienen que enfrentar a