Tres historias de familia. Una mamá soltera criando dos hijos autistas, celebrando cada logro chiquito. Una pareja lidiando con la infertilidad y preguntándose qué significa ser papás. Y un padre que entrena a su hijo con síndrome de Down para las Olimpiadas Especiales. Todo esto pasa en la vida real, con momentos chistosos que salen solos. La película muestra cómo estas familias aprenden a aceptarse primero ellas mismas, antes de pedirle eso al mundo. Al final, lo que parece una diferencia se vuelve lo que los une más fuerte.