Morán trabaja de cajero en un banco de Buenos Aires. Nadie lo nota en la oficina. Durante una cena con su compañero Román, le confiesa que robó exactamente 650 mil dólares, el doble de lo que ganaría hasta jubilarse. Piensa entregarse a la policía, pero antes le propone a Román: si esconde la plata mientras él está preso, se la parten a la mitad.