Dos personas que se amaron hace quince años se reencuentran en un pasillo de hospital. Shauma tiene 71 años, es abuela y viuda. Él tiene 45. Esa atracción del pasado vuelve a aparecer, pero ahora hay arrugas, canas y responsabilidades de por medio. Ella se pregunta si puede ser algo más que madre y abuela. El amor no entiende de edades, pero la vida real sí complica las cosas.