Macario es un campesino pobre y hambriento que solo quiere comer bien el Día de Muertos. Su mujer le cocina un pavo, pero aparecen el Diablo, Dios y la Muerte pidiéndole comida. Solo le da de comer a la Muerte. Ella le regala una botella de agua que cura cualquier enfermedad. Macario se vuelve más rico que el doctor del pueblo. Eso llama la atención de la temida Inquisición.