Lola tiene 40 años y su vida es feliz, pero un embarazo inesperado le desordena todo. No quiere ser mamá y la sociedad la presiona. Con su novio Bruno intentan manejar la situación. Mientras ella busca respuestas y se enfrenta a sus miedos, Bruno confiesa que quiere ser papá. Eso complica todo y pone a Lola contra la pared para decidir su futuro.