Scout Finch, de 6 años, y su hermano Jem viven en un pueblo tranquilo de Alabama. Pasan el tiempo con su amigo Dill espiando al vecino misterioso, Boo Radley. Su papá Atticus, un abogado, defiende a Tom Robinson, un hombre negro acusado falsamente de violación. El juicio les muestra a los niños lo feo del racismo.