Lorenzo es un adolescente tranquilo que vive en un pueblo pequeño en la Patagonia. Es buen estudiante, curioso y listo, mejor en música y literatura que en deportes. Su papá decide hospedar a Caito, el hijo de un amigo de Buenos Aires que está en el hospital por un tiempo largo. Caito viene de una familia diferente y parece ser un chavo rudo. Lorenzo lo encuentra muy interesante mientras empiezan a pasar tiempo juntos.