Amy Bradford es una veterinaria y detective de escenas del crimen en un pueblo chico. Acaba de perder a su mejor amiga en un accidente de auto. Ya estaba pasando por muchas cosas malas, y esto la hace dudar de su fe cristiana y de su futuro. Luego descubre que la muerte de su amiga fue un asesinato. Tiene que dejar el dolor a un lado para resolver el crimen y evitar un ciberataque a una base secreta del gobierno donde trabaja su papá. Llegó un detective guapo al pueblo que podría ser su amor verdadero, o el asesino.