Daniel es cantante, se volvió famoso de la noche a la mañana por una sola canción. Pero el sueño duró poco: esa canción fue su único éxito, y cuando las siguientes no pegaron, cayó en una depresión bien fuerte. Se quedó sin opciones, quería terminar con su vida. Pero el intento de suicidio falló y terminó en un hospital psiquiátrico. Lo dejan salir con una condición: que use su música para alegrar a un grupo de gente deprimida.