El director Llorente filma su tierra natal, una provincia del noroeste de España con playas, plazas y montañas verdes. Marta deja su vida en Madrid con su novio Leo para volver a su pueblo en verano. La película muestra el contraste entre la rutina diaria y la tranquilidad de las vacaciones, con pocos diálogos y planos largos. Durante el verano, alguien de su pasado la pone en un lío. Tiene que decidir entre la libertad de su juventud y la vida adulta con sus responsabilidades.