Acaban de nombrarla jefa de Investigación y Operaciones de la NDA, después de que su jefe muriera. Ella lo ve como su chance de demostrar que puede limpiar el país del problema de las drogas. Arranca con todo, hace varias redadas exitosas y el cartel la pone en la mira. Le llegan amenazas de muerte, su marido se preocupa y le pide que baje el ritmo, pero ella no para. Las amenazas se vuelven más fuertes e involucran a su hija, lo que enfurece a Dike y daña su relación. Para salvar a su esposa y a la familia,