Cinco personas quieren ser famosas en Hollywood. Contratan a Maurice, un coach de actuación bien raro. Su método es improvisar escenas en lugares públicos. Van a supermercados de lujo, restaurantes finos y hasta en el transporte público hacen monólogos. Todo es un caos. El mentor cree que el desorden es la mejor forma de enseñar. Hay enredos románticos mal hechos y crisis existenciales mientras practican. Se dan cuenta de que para triunfar no basta con tener talento, hay que aguantar las locuras de este tipo. A veces, las lecciones más importantes salen de las situaciones más ridículas.