Paige y su hermano Zak crecieron entre llaves y luchas. Cuando los dos consiguen una prueba para la WWE, se emocionan un montón. Pero solo Paige entra al programa de entrenamiento. Tiene que dejar a su familia y enfrentarse sola a un ambiente bien pesado. En el camino, Paige descubre que lo que la hace diferente es justo lo que la puede llevar al estrellato.