Los Fuentes no son la familia perfecta. ¿Y cuál lo es? El trabajo, la escuela y la rutina los tienen desconectados. Todo cambia cuando la hija menor, Valentina, pide un deseo en su cumpleaños número nueve. Al día siguiente, todos amanecen con los cuerpos cambiados: el papá está en el cuerpo de su esposa, la niña en el de la abuela, los gemelos no son ellos mismos. Es un caos total. Desesperados, se preguntan: ¿quién es quién? Entre situaciones ridículas y momentos chistosos, los Fuentes tienen que aprender a ponerse en los zapatos