La agente especial Jennifer Marsh trabaja en una división de élite del FBI que combate delitos cibernéticos. Cree que ya lo ha visto todo, hasta que aparece un criminal sádico en internet. Este asesino experto en tecnología transmite en vivo sus crímenes en un sitio web; mientras más visitas tenga, más rápido muere la víctima. Marsh y su equipo tienen que encontrar al asesino antes de que se acabe el tiempo. También conocida como: Sin rastros.