Durante la Segunda Guerra Mundial, en Francia ocupada por los nazis, un grupo de exploradores judíos adolescentes pone en práctica su entrenamiento para salvar vidas. Usan camuflaje, señales con nudos y mapas escondidos para mover niños hacia Suiza. Operan en bosques y montañas, evitando a las patrullas alemanas. Cuando la Gestapo descubre sus métodos, tienen que cambiar rutas y protocolos todo el tiempo. Cada viaje es una carrera contra el reloj, y un error puede costarles la captura. Se coordinan con la resistencia francesa y usan cabañas viejas como refugios. Mientras