Andrea tiene 30 años, es malcriado y no sabe nada de la vida. Vive con su abuelo en una villa. El abuelo está enfermo y decide morirse en el mar en un catamarán. Le pone una condición: vende la casa en tres meses o todo se lo queda el contador de la familia. Andrea intenta venderla, pero se topa con secretos y situaciones raras.