Ted tiene 30 y pico y no sabe qué hacer con su vida. Su papá Marty se enferma de gravedad, así que se va a vivir con él. Pero hay un detalle: la salud de Marty empeora cada vez que los Red Sox pierden un partido. Para que no se muera, Ted convence a Mariana, la consejera de duelo de su papá, y a unos amigos de inventar una racha de victorias del equipo.