Donna y Taryn trabajan como agentes antidrogas en Hawái. Después de un operativo exitoso, les piden llevar una vacuna urgente en avión desde Molokai hasta Knox Island. Lo que no saben es que un tal Martínez convenció al capitán Andreas de usar un satélite para encontrar un barco hundido lleno de oro que los japoneses robaron en la Segunda Guerra Mundial. Una tormenta las obliga a aterrizar en una isla perdida, justo donde está el tesoro. Ahí empieza el relajo, porque llegan varios tipos turbios que también se enteraron del oro. También conocida como: Isla salvaje.