Un ataque violento deja al director Mansa Harper con una lesión cerebral. Se refugia trabajando con un pastor en una iglesia nueva. Pero los problemas personales del pastor se meten en el templo. Cuando encuentran a un miembro de la iglesia muerto, Mansa ayuda al pastor a limpiar el desastre. Así empieza un viaje raro y sangriento para salvar la iglesia y a sí mismo.