Franky tiene 23 años, es enfermera y vive con su familia enorme en el este de Londres. Desde hace 15 años solo piensa en vengarse por algo que pasó, y no logra conectar con nadie. Hasta que se enamora de Florence, una paciente. Se van a la costa, donde Florence vive con su familia medio rara pero más abierta. Ahí Franky encuentra paz para soltar el rencor del pasado.