Al detective Scott Turner le quedan tres días en la policía local antes de mudarse a una ciudad más grande para conseguir casos de verdad, no solo faltas menores. Cuando asesinan a Amos Reed, Scott se mete en el caso. Pero el único testigo del crimen es el perro de Reed, Hooch, y Scott tiene que cuidarlo para que no lo sacrifiquen. También conocida como: Turner and Hooch.