En Berlín, año 1940, Otto y Anna Quangel reciben la peor noticia: su hijo murió en la guerra. Ese dolor los cambia por completo. De ser una pareja común que solo quería sobrevivir, pasan a repartir postales en contra de los nazis por toda la ciudad. La Gestapo los busca sin descanso. El inspector Escherich aprieta el cerco. Cada postal que dejan es un riesgo. Viven rodeados de informantes. Hasta sus vecinos pueden delatarlos. Su lucha se vuelve una carrera contrarreloj. Todo puede terminar en cualquier momento.