Leo estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Grabó un asesinato, guardó la prueba y salió corriendo para salvar el pellejo. Para sobrevivir, se inventa una nueva identidad y se vuelve un judío jasídico ortodoxo. Un asesino francés, Duges, junto a sus socios López y Harken, lo persiguen sin descanso. La cacería es a toda velocidad. El tiempo se acaba y los enemigos lo pisan. Ahora Leo, con un grupo de inadaptados, se enfrenta al reto más grande de su vida.