Esta película está basada en hechos reales. En 1973, una ciudad europea vivió un asalto a un banco con rehenes. Todo quedó registrado en un artículo del New Yorker. Lo más raro fue que los rehenes terminaron encariñándose con los ladrones y se pusieron en contra de la policía. Ese caso le dio nombre al "Síndrome de Estocolmo". También conocida como: El captor.