El policía loco Michael Dooley quiere atrapar a un narco que le intentó matar. Un "amigo" le regala un perro llamado Jerry Lee, entrenado para olfatear drogas. Con su ayuda, Dooley busca meter al malo a la cárcel, pero el perro solo obedece cuando le da la gana. Además, Jerry Lee se dedica a destrozarle el auto, la casa y hasta la vida amorosa.