Mira, Christopher Reeve fue el Superman de los 80, actuó en cuatro películas y en un montón de otros papeles. Todo cambió en 1995, un accidente a caballo lo dejó paralizado del cuello para abajo. Pero no se rindió. Se convirtió en un líder que luchó por encontrar una cura para las lesiones de la médula espinal y peleó por los derechos de las personas con discapacidad.