Blanca se va a pasar el verano a Cadaqués, a la casa de su mamá que acaba de fallecer. Ahí, entre recuerdos y pláticas imaginarias con ella, empieza a procesar el duelo. Con vecinos raros y amigos que aparecen de la nada, descubre que sanar también puede ser gracioso y absurdo. La casa frente al mar es el lugar ideal para soltar el dolor y reencontrarse. Las charlas con su mamá pasan de ser un refugio a una forma de ver la realidad de frente. Es una comedia con drama sobre cómo la risa aparece hasta en los momentos más tristes, y