Marco tiene 12 años y vive pegado al iPad, casi no sale de casa. Pero cuando su abuela muere y su abuelo se muda con ellos, todo cambia. Lo obligan a jugar afuera. El abuelo le enseña a jugar bochas y lo presenta a sus amigos italianos que juegan todos los días. Con deporte, risas y cariño, Marco se conecta con otros y arma un equipo de niños del barrio para enfrentar a su abuelo y su pandilla.