En Silver Creek, un pueblo fronterizo bien polvoriento, una mujer llamada Margarita arma un plan para robar el banco. La gente del pueblo la desprecia, pero ella reúne a cinco tipos rudos, cada uno con su propia habilidad con las armas. Quieren la caja fuerte del Banco Territorial, que dicen que es imposible de abrir. Mientras esperan en un escondite bajo el sol del mediodía, la cosa se pone tensa. La espera se alarga más de lo acordado, y los pistoleros empiezan a desconfiar. ¿Los traicionó Margarita? Revisan sus armas, calculan