Helena vivía tranquila y feliz con su novio Jesús, pero su pasado con problemas de drogas y emociones siempre estuvo ahí. Un día descubre algo que la hace pensar que la relación se termina, y eso le genera tanta inseguridad y ansiedad que explota de una manera violenta. Todo cambia. La vida normal en casa y el trabajo se vuelven complicados cuando ocurre un crimen.