Ben Richards está desesperado por salvar a su hija enferma. Un productor carismático y sin piedad lo convence de entrar al juego mortal The Running Man. Pero Ben se rebela, usa su instinto y se vuelve el favorito del público. Mientras suben los ratings, también sube el peligro. Ahora tiene que engañar a los cazadores y a todo un país que solo quiere verlo perder.