La Puglia, el calor y el odio la queman. El promontorio de Gargano lo controlan criminales de otro tiempo, donde la ley es la selva. Es como el Lejano Oeste, pero acá la sangre se paga con sangre. Dos familias se odian desde siempre, y el odio revive por un amor prohibido: Andrea, el heredero de los Malatesta que no quiere el cargo, y Marilena, la esposa del líder de los Camporeale. Esa pasión los vuelve a poner en guerra. Pero Marilena, echada por los Camporeale y atrapada con los Malatesta, la maltratan y la